Inicio | Preguntas frecuentes | Contacto | Enlaces | Página internacional |
Quiénes Somos El Riñón Tratamiento y Cuidados Productos Calidad Pacientes Dónde Estamos
Trasplante
Aspectos del Trasplante
Estadísticas
 
Aspectos del Trasplante
• Medicamentos

Los pacientes que se han sometido a un trasplante de riñón deberán tomar medicación durante el resto de sus vidas para evitar el rechazo del órgano.
 
Los medicamentos para el rechazo se llaman "medicamentos inmunosupresores" debido a que reducen las defensas inmunitarias del cuerpo, el cual percibe al Nuevo riñón como un intruso a combatir. En general, todos los inmunosupresores hacen al paciente más vulnerable a las infecciones causadas por virus, bacterias u hongos.

La eficacia, tolerancia y fiabilidad de estos medicamentos han ido mejorándose durante los últimos veinte años. Las nuevas generaciones de inmunosupresores han alcanzado niveles de seguridad que eran impensables en el pasado. Algunos de estos medicamentos pueden causar un aumento del apetito, aumento de peso y a veces diabetes, hipertensión y colesterol en algunos pacientes.

• Dieta

La dieta es muy importante en el control del trasplante de riñón. Mientras que el trasplante significa el final de una serie de motivos de ansiedad como la dependencia de la diálisis, la sed y la dieta, no significa todavía una libertad absoluta en lo que a la ingesta de alimentos se refiere, la cual debe ser equilibrada y debe tener siempre en cuenta la toma de la medicación anti rechazo.

Podrá comer de todo a diario, pero no en exceso.

No obstante, existe una guía dietética para pacientes con trasplante renal que responde a sus dudas sobre la dieta. En cualquier caso, cada paciente debe comentar con su nefrólogo la dieta a seguir, quien la personalizará para satisfacer las necesidades de cada individuo.

• Deporte

La mayoría de pacientes reciben un trasplante tras un tiempo, que varía en cada caso, en diálisis, lo cual ha supuesto unos cambios sustanciales en sus cuerpos, con una merma significativa para realizar esfuerzos físicos prolongados.

La musculatura y los sistemas cardiovascular y óseo sufren mucho durante el periodo de fallo renal. El trasplante en sí, con su terapia inmunodepresiva, tiene un efecto negativo en la estructura muscular y pueden acabar produciendo un aumento de la tensión sanguínea.

Para combatir la pérdida de masa muscular y la desmineralización ósea, y para ayudar a normalizar la tensión sanguínea, se necesita realizar ejercicio de forma regular y medianamente intensiva.

Cualquier ejercicio debe ir precedido de un calentamiento muscular, no estando recomendados los deportes de combate, el fútbol y el baloncesto, ya que necesitan de un esfuerzo violento y además el ritmo de estos deportes no permiten mantener un buen ritmo cardiorrespiratorio. Puede realizar el ejercicio que prefiera, teniendo siempre en cuenta cualquier hueso, dolor articular o muscular, tendinitis o esguinces derivados de la medicación con corticoides.

• Caminar

Caminar a paso rápido en la forma básica de realizar ejercicio apto para todas las personas y que puede realizarse en cualquier parte.

A una velocidad moderada (3-4 Km/hora) y en terreno llano, tiene un efecto beneficioso sobre el sistema cardiocirculatorio. Los pacientes pueden empezar a realizar caminatas de este tipo justo después de abandonar el hospital. A una velocidad mayor (6 Km/hora) puede considerarse deporte, incluso una forma de atletismo, con beneficios reales para el sistema cardiocirculatorio. Si no le gusta hacer deporte, tiene sobrepeso y no tiene problemas articulares, la rutina ideal es caminar durante 30-60 minutos cada día a un promedio de 5 km/hora.

• Correr

Es la versión rápida de caminar (7-10 Km/hora). Debe iniciarse en ello de forma gradual, alternando periodos cada vez más cortos de caminar con incursiones cada vez más largas de correr.