Inicio | Preguntas frecuentes | Contacto | Enlaces | Página internacional |
Quiénes Somos El Riñón Tratamiento y Cuidados Productos Calidad Pacientes Dónde Estamos
Pacientes
 
 
17-02-2015 16:25:08 Volver
Nataly Hernández, paciente de Biodial

Nataly Hernández:

"Hay que salir adelante y ponerle empeño"

La enfermedad renal es una patología asociada a personas de edad avanzada, pero la juventud no es impedimento para desarrollarla. Con 21 años y este diagnóstico asumirlo se hace complejo. Sin embargo Nataly Hernández, 28 años, un hijo y con terapia tres veces por semana, cree que tiene todo para seguir en la lucha y que con un poco de organización, la vida continúa normal. 

Posee una fuerza a toda prueba. hace siete años que nataly asiste sagradamente a biodial y nos cuenta que no puede sentirse más grata. la  atienden bien,  la "regalonean" y hasta conocen sus mañas. "finalmente uno se afiata, establece una relación más personal con las enfermeras y auxiliares. a algunas de las chiquillas las tengo hasta en facebook", confesó. 

Pero lo que hoy es cotidianamente tranquilo, en un inicio fue complejo. Le diagnosticaron lupus con sólo 18 años y no sabía que aquella patología podría desarrollar en ella una insuficiencia renal. Tuvo tres meses de tratamiento para salvar su riñón, pero sin éxito. Así comenzó su periplo en diálisis.

"Yo no entendía nada de lo que ésto significaba. Pensé que era un tratamiento más, pero resultó ser una terapia que me cambió la vida del cielo a la tierra", recordó. Cuando intentó hacer su vida en forma normal, dijo que se estrelló con un muro. "En mi casa ya no era lo mismo, tenía que hacerme cargo de mi hijo, pero no tenía energía. Eso fue lo más duro", reconoció. 


Los meses pasaron y aprendió a organizarse, estructuró sus tiempos y hasta pudo compatibilizar la terapia con sus estudios de gastronomía. La principal motivación que tiene es su hijo eduardo, que hoy tiene 13 años.

"Es verdad que esta enfermedad te absorbe y restringe, pero una vez que lo aceptas es cosa de coordinarse y hacer coincidir las fechas y los plazos. Sé que el proceso es difícil de enfrentar, pero hay que salir adelante, ponerle empeño y mentalizarse. Jamás echarse a morir", recomendó y agregó que ser activo es una muy buena actitud para no decaer.

"Tengo mis manos, mis pies y mi mente sana, lo único que no está bien son mis riñones. No tengo motivos para detenerme. Uno tiene que ser agradecido y pensar que siempre hay casos peores y además existe posibilidad de trasplante. Hay que luchar hasta el final". Hoy Nataly, mientras espera el proceso para ser trasplantada, ya que su madre le donará un riñón, pasa sus días trabajando como cajera y administradora de un local, además hace pasteles.

Si su proceso de trasplante resulta exitoso, le gustaría estudiar técnico paramédico para hacer terapia de diálisis. "Creo que comprendería mejor a los pacientes, por todo lo que he vivido", finalizó.